Asegúrate de que tu piel esté limpia y seca antes de usar la fotodepiladora para maximizar la efectividad.
Utiliza gafas de protección si el dispositivo lo recomienda, especialmente al tratar áreas sensibles.
Empieza con la intensidad más baja y aumenta gradualmente según tu nivel de comodidad y tipo de piel.
Realiza las sesiones de depilación de manera regular para obtener mejores resultados y mantener la piel suave.
Consulta las instrucciones del fabricante para el mantenimiento y limpieza del dispositivo tras su uso.